El espacio
Carpa y suelo si la celebración es en casa o en una finca. En comuniones de mediodía, la sombra es tan importante como el techo.
Ver carpas →Celebraciones con muchos niños, mucha familia y una franja horaria complicada: la sobremesa. Montamos el espacio, la decoración y, sobre todo, algo que mantenga a los pequeños entretenidos mientras los mayores hablan.
Una comunión no es una boda pequeña: cambia el horario, la proporción de niños y lo que hay que resolver.
Carpa y suelo si la celebración es en casa o en una finca. En comuniones de mediodía, la sombra es tan importante como el techo.
Ver carpas →Castillo hinchable con monitor. Es la partida que más se agradece: cubre las tres horas de sobremesa en las que si no, los niños acaban corriendo entre las mesas.
Ver animación →El candy bar personalizado con los colores de la celebración, con bolsas para que cada niño se lleve la suya a casa.
Ver mesa dulce →Reportaje de la ceremonia y de la celebración. En bautizos, la parte de iglesia se cubre con teleobjetivo y sin flash.
Ver reportaje →En una comunión la comida acaba sobre las cuatro y media, y la gente se queda hasta las ocho. Esas tres horas y media son las que deciden si la celebración se recuerda bien o si acaba siendo agotadora, y casi nadie las planifica.
Lo que funciona es tener algo montado para los niños desde que se levantan de la mesa, como el hinchable con monitor o la mesa dulce abierta, y algo de sombra y sitio para sentarse fuera para los adultos. Con eso, los padres pueden estar tranquilos y la sobremesa se sostiene sola.
Es también la razón por la que conviene contratar el monitor por horas suficientes: la atracción sin nadie al cargo a las seis de la tarde deja de ser una ayuda y se convierte en una preocupación.
Sí, y es bastante frecuente. Montamos carpa, suelo, mesas, decoración e iluminación en un jardín o en una finca familiar. Lo que hay que comprobar antes es el acceso para el camión y si la instalación eléctrica de la casa aguanta lo que vamos a enchufar; las dos cosas se ven en una visita rápida.
Para una comunión de mediodía, lo razonable son entre tres y cuatro horas, empezando cuando los niños se levantan de la mesa. Contratar solo dos horas se queda corto casi siempre: la sobremesa se alarga y la atracción hay que recogerla justo cuando más falta hace.
Sí. Se trabaja con la temática o los colores que elijáis y se aplica a la mesa dulce, la decoración de mesas y la cartelería. Si el niño o la niña tiene algo muy claro, mejor: es más fácil hacer algo coherente a partir de una idea concreta que de un "algo bonito".
Sí, siempre respetando las normas de la parroquia, que varían bastante de una a otra. Se cubre con teleobjetivo, desde los laterales y sin flash, para no interferir en la ceremonia. Conviene preguntar en tu parroquia si permiten fotografía y decírnoslo con antelación.
Las comuniones se concentran en mayo y junio, y casi todas caen en el mismo puñado de fines de semana, así que la disponibilidad se agota antes de lo que parece. Lo recomendable es reservar con tres o cuatro meses. Los bautizos, al repartirse durante todo el año, tienen bastante más margen.
Con la fecha, el número de adultos y de niños te proponemos el montaje que encaja y te lo ciframos sin compromiso.